catarsis apocalíptica


reyes: carbón racional, pastillas para dormir
veo: contradicciones narcóticas, compasión, emociones en rebajas, elipsis kafquianas 
estado: desafiante, todo a la incertidumbre, intentando comprender la vida, perdiendo la cabeza, entre bostezos 
estoy: invirtiendo en la crisis, aprendiendo/ adaptándome a mal vivir
llevo: más de 24 hrs. durmiendo, más de 20 horas despierta y 1 kilo de más
me siento: dentro del cuadro de la libertad guiando al pueblo,  pero no soy la que sostiene la bandera. viviendo entre dos tierras. 



suena en el soundtrack de mi vida: When You're Smiling - Leftover Cuties
suena en los tiempos de crisis: Love of Lesbian - Los días no vividos


disculpen la demora, mi cabeza estaba centrifugando en mi memoria. ¡Feliz Año! 


20 días reencarnado en recuerdos

ahora entiendo a los viejos cuando dicen la típica frase con huevos: "parece que fue ayer". 
finalmente llegué a casa, volví después de un par de años. el tiempo no se detuvo y yo vivía como un trotamundos sin noción y cuando me quise dar cuenta me arrolló el olor a podrido dejándome inconsciente e incapaz de saber cuanto tiempo ha pasado exactamente, un hurto inconcebible. intoxico mi cerebro con información inútil cargada en egocentrismo para ver si resta lógica. 
estuve rodeada de paredes impregnadas en pasado con alzheimer, me defiendo, me excuso, poco a poco respondo un interrogatorio a mi conciencia, vomito, escupo, adelgazo, me aturde… me escondo detrás de las piernas de mi madre, un lugar al que pertenezco, me encojo, vuelvo a mi niñez, ¿cómo pude estar tanto tiempo lejos de aquí?, sujeto mi presente, suelto mi futuro, recuerdo el pasado, analizo, DAFO de vida, marketing de mi existencia… para seguir creciendo tiene que llegar este punto en la vida dónde la catarsis se come la existencia. creces, aprendes dándole las hostias más duras a tu alma, para que estas hagan un cayo para el futuro. algo en lo que he estado pensando mucho y hablando con otros mortales, es que la vida no te pone nada por delante que no puedas soportar y en algún momento de la vida nos damos cuenta porque mierda te tuvo que tocar a ti. la vida me da señales... y esta es una de ellas. (debería de preocuparme menos y disfrutar más). 





son las 3:34 de la mañana, jetlag post síndrome vacacional

intento no dormir, para poder dormir a estas horas, es complicado cuando en el otro lado del mundo son las 9:34 de la noche. en unas horas sonará el despertador y me cagaré en la puta que lo parió, y con esa misma cara tendré que ir a currar. decidí no tomarme la pastilla para dormir porque luego no me levanto nunca más de este sueño abrumador del que me alimento. me dan ganas de mear a cualquier hora, tengo hambre a las 4 de la mañana, tripas revueltas, frío, labios partidos... un par de días más y estaré volviendo a la realidad.  
estoy sensible, lloro a menudo, extraño mi casa, dormir con mi vieja, reírme con ellos... antes de partir se me salieron las lágrimas, lloré como una niña y me dijo mi madre: "Por qué lloras, a ti nadie te está obligando a irte, tu te vas porque quieres, acuérdate que aquí tienes tu casa, tu trabajo, tu familia..." tiene razón, yo me fui de casa a vivir, a encontrarme conmigo, a ver hasta dónde soy capaz, a viajar, experimentar, conocer y todo lo que suponga ser y sentirme "libre". con el tiempo me he dado cuenta que las raíces te hacen volver, la ausencia es dura y el tiempo es una prostituta en cuenta regresiva. 

caminata nocturna de adaptación


Cuando finalmente decido dejarme llevar, pensar menos, disfrutar más, me encuentro con estas caras petrificadas. Si hasta las estatuas están preocupadas, cómo hago yo para no estarlo, complicado.
Algunos han adoptado medidas inteligentes como celebrar reyes 3 días después para esperar las rebajas, estoy segura que si hubieran habido rebajas en inciensos, mirra y compro oro, ni se lo piensan. pues eso hay que adaptarse a los tiempos y a las circunstancias. Como decía mi abuela hay que arroparse hasta donde dé la manta. Mientras vuelvo, mi cuerpo se adapta lentamente, escucho, leo, percibo, ganas de escapar, huir, esconderse… y yo tengo la oportunidad de irme, y no sé por qué no la aprovecho, quizá la vida me quiera aquí en este momento. No lo sé, de momento me sentaré a disfrutar de esta aventura espontáneamente planeada.
No sé que espero de este año, dejar que la vida me sorprenda supongo, como llevo toda la vida. 

Nicole Jaramillo